18/Nov/2019
Editoriales

Marylin y el Ego

Norma Jean Baker se llamaba. Sin padre conocido fue hija de una mujer que pasó la mayor parte de su vida en el manicomio. Su infancia en California fue aciaga, viviendo en hogares adoptivos que el Gobierno subsidiaba con 20 dólares mensuales. No era sólo una niña solitaria, sino también asediada por la tragedia. Cuando mataron a su perro Tippy que era lo único que tenía, fue víctima de una repentina pérdida del habla quedándole de secuela una tartamudez que obligaba a repetir las escenas de sus posteriores actuaciones en la pantalla grande.

Violada a los nueve años por un extraño (Tal vez por alguno de sus eventuales padrastros), tardó en enterarse que su belleza podía ser superior con algunos cambios de “look” pero al ver los resultados, su inseguridad se refugió en un rápido y exagerado crecimiento del Ego.

A los 19 años posó semidesnuda para fotografías que inspiraron unas famosas pinturas que a su vez se convirtieron en calendarios que hicieron furor en Estados Unidos. 

Marilyn Monroe es el nombre que adoptó en 1946 cuando apareció desnuda en el primer desplegable de la revista Play Boy. 

El Ego consagra el cuerpo al objetivo del pecado y tiene absoluta fe de que el cuerpo puede lograrlo.

A los 20 años llegó a Hollywood –arena cuidadosamente preparada donde animales feroces acechan a sus presas- arrasando con su belleza y frivolidad, actuando en comedias con los mejores artistas del momento. 

Todos querían con ella y si las circunstancias eran favorables ella los complacía. 

Casó tres veces y fue “Coleccionada” por famosos como Frank Sinatra y los hermanos Robert y John Kennedy. 

Disfrutaba de sus relaciones con ellos declarando que el sexo es parte de la naturaleza y que ella estaba del lado de la naturaleza. 

Su último esposo y verdadero amor, Arthur Miller, terminó dándole el golpe de gracia al elaborar a modo de cínico epitafio un guión de la película “Vidas rebeldes” en donde ella “Se lució” con un papel progresista para aquellos tiempos que fue atacado por la crítica.

Marilyn y Miller se divorciaron y él se casó con la productora del film, iniciándose la debacle. 

Ingresó a un hospital psiquiátrico a finales de 1960 y hasta llegó a ser acusada de la muerte de Clark Gable, quien murió inmediatamente después de la filmación de su última película juntos. Y debido a que la separación y el ataque –función que el Ego le ha asignado- son complementarios, finalmente concluyó que no tenía necesidad del cuerpo en absoluto.

Y como para el Ego la ausencia de necesidad del cuerpo significa muerte, se alcanza la expiación mediante el asesinato. 

Lastimosamente la hermosa mujer que declaró a la prensa que para dormir se vestía sólo con Chanel número 5, se suicidó el 4 de agosto de 1962 estrujando las conciencias del mundo. 

Un instante dura el tiempo suficiente para trascender a todo lo que el Ego ha hecho y ascender a la luz.