17/11/2018
Editoriales

¿Qué crees que pasó?

 

Septiembre 11 de 1813: Emite José María Morelos y Pavón, el Reglamento Normativo del Congreso de Anáhuac, sentando un precedente histórico de la futura nación soberana llamada hoy Estados Unidos Mexicanos. Se trata de la primera asamblea política de México, que determina las funciones de dos de los tres poderes: El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Este reglamento define la forma en que se elegiría a los diputados: Serían electos por las propias provincias. Cada parroquia (única división territorial conocida) elegirá a un representante o elector que, sumado a otros tres cuando menos, decidirán entre ellos cuál será el diputado de esa región, y la representará en el Congreso. El diputado deberá acudir a Chilpancingo el día 8 de septiembre para instalar formalmente ese cuerpo colegiado representativo de todas las provincias de lo que era hasta ese momento la Nueva España.

  Según interpreta el prestigiado historiador de le época, Lucas Alamán, instalado el Congreso y definida la forma de elegir a los poderes, se estaría dando vida a una Constitución,  y por ello los realistas persiguieron a sus integrantes para que no se concretara esa incipiente forma de gobierno y por lo mismo Morelos decide cambiar de sede varias veces. El 6 de noviembre de 1813 expide el Acta de Independencia para, el 22 de octubre de 1814, emitir el Decreto de la Constitución de Apatzingán. Estaba la nación en plena guerra de independencia y por tanto, un documento de esa índole daba esperanzas a quienes entregaban su vida por liberar al futuro país mexicano de sus opresores.

  Morelos tuvo que conceder a Chilpancingo el título de “ciudad” para poder convocar al Congreso de marras, pues de esa forma el acto protocolario adquiere mayor solemnidad. Para comprender mejor la lectura de los escritos de José María Morelos, es necesario trasladarse al tiempo en que ocurrieron estos hechos, pues entonces no había antecedentes en ninguno de los otros territorios dominados por España.