13/Jun/2024
Editoriales

Inflación: ¿quién engendro el monstruo? no fue Putin y menos AMLO ni tampoco el covid-19

¿Emerge un nuevo renacimiento en Asia?

 

 

Ahora que la propia Reserva Federal Norteamericana (FED) ha reconocido que la inflación no será “transitoria”,  como lo  afirmaba antes o lo decía el alcahuete de Wall Street Paul Krugman; ante la evidencia de una alza de 8.5% en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en EU  en marzo --el mayor aumento desde los años 80s--;  y de que la Unión Europea le pisa los talones con un 8% de aumento  y el Reino Unido con un 7.8% en el mismo mes, por encima del 7.3% que reporta el INEGI en México. Por supuesto, el gobierno de Joe Biden culpa a “la guerra de Ucrania” del fenómeno inflacionario y hasta lo bautizó  como “el alza de precios de Putin”.  Biden se propone inyectar petróleo directamente desde las reservas a la economía y permitir la producción de gasolinas con alto nivel de metano para así, dice él, bajar la inflación de precios que se genera, única y directamente según su visión,  por el alza de los combustibles, ya que la gasolina promedia 4.4 dólares el galón en el país (unos 30 pesos por litro) y repercute  sobre todas las demás mercancías o sobre los servicios como restaurants, hoteles, comercio etc.  Por su parte, la FED, planea “ 6 aumentos de medio punto” en las tasas de interés en este años, para asi, dicen ellos; “ romperle la espalda a la demanda y al consumo” y así bajar la inflación “con un dolor ahora para evitar dolores mayores después”, según la teoría monetarista.  Si se encarece el dinero y el crédito, la gente no consumirá ni habrá nuevos negocios y así la oferta de bienes, que bajo como resultado de la pandemia Covid- 19,  “se emparejará” con la demanda. Igualmente, la FED ha prometido reducir las inyecciones mensuales y diarias de dinero al sistema financiero con el mismo propósito.

Pero no es solo el impacto del alza de la gasolina o el gas  lo que ha desatado el proceso inflacionario, tampoco la guerra de Ucrania que inicio el 24 de febrero y el fenómeno venia de mucho antes.  Antes de culpar a Rusia se decía que el COvid-19 provocó un “rompimiento en la cadena de suministros” dado que muchas fabricas y productores pararon debido a la pandemia, entonces los diferentes bienes no llegaban a tiempo a donde se les necesitaba y ponían como mejor ejemplo el de los “chips” para la fabricación de dispositivos como celulares, computadoras, sistemas computarizados en automóviles etc.  Sin embargo, y esto es lo que no se dice ni explica, mucho antes del inicio de la pandemia y de la guerra de Ucrania, desde el 2008-2009 la FED inicio una operación para rescatar “al sistema bancario “ norteamericano a través de los llamados “alivios Cuantitativos” (QE por sus siglas en ingles), que significaban inyecciones de dinero, vía la compra de “activos chatarra” a los bancos y otras operaciones como el “Repo Inverso” para préstamos de días o semanas etc.;  al mismo tiempo que se mantuvo ahorcada la actividad productiva con crecimientos de 1 % o menos o a los países en “recesión” como se declararon varios países europeos desde entonces.   Durante estos años se han acumulado hasta 14 billones de dólares en esas inyecciones de hasta 120 mil millones de dólares (mdd) mensuales, y  a partir del segundo trimestre del 2021, las operaciones de Repo Inverso han alcanzado niveles diarios de hasta 3 billones (trillions) de dólares diarios, según reportó la BBC de Londres.  Esos enormes flujos de liquides se van directo a las operaciones especulativas y poco, muy poco, a apoyar a las familias o a la producción. De hecho, es muy sabido en los medios y la prensa financiera que la mayor parte de esos recursos están invertidos en “instrumentos de alto riegos”, es decir, derivados financieros como swaps, bonos de deuda etc. y también en las compras que hacen los bancos y corporaciones de sus propias acciones en los mercados para hacer subir sus precios y crear ganancias artificiales.  Es la famosa “burbuja de todo”, en donde se especula con los precios de los alimentos;  las viviendas; las deudas de los países pobres;  los recursos de las fondos de pensiones;  las cripto monedas etc., burbuja que ahora le FED puede reventar con los aumentos de tasas y el recorte a las inyecciones de dinero al sistema financiero.   Fue en ese mundo donde la guerra de Ucrania provoco frenesí. La sola posibilidad de que Rusia detuviera sus suministros de gas a Europa; o que cesara de enviar fertilizantes a muchos países, les permito a los de la Junta de Comercio de Chicago, elevar, por ejemplo, el precio de la tonelada de Urea de 286 a 887 dólares en solo unos meses. Es lo mismo que estamos viendo con el petróleo, que aumento del rango de los 60 dólares a los 110 o 120 en que fluctúa ahora. Son los llamados “mercados de futuros” o “mercado spot” en donde los especuladores independientes; los fondos de inversión (Hedges);  los propios bancos etc. acaparan la mayor parte de liquides del mundo y la reciclan en operaciones que les generan “ganancias” ficticias que, sin embargo, les permiten saquear, con esos recursos monetarios, la riqueza real de las naciones.

Si bien este es el panorama dominante en los países occidentales y en México somos parte y víctimas de este sistema especulativo y el Banxico necesita subir las tasas de interés al mismo ritmo en que las suba la FED norteamericana para evitar que los capitales especulativos salgan del país y colapsen al peso etc.;  entre los países asiáticos como China, la India, la propia Rusia y otros, han decidido separarse, paulatinamente, de este sistema canceroso de occidente, y poner de base el comercio de bienes reales para los acuerdos entre las naciones y utilizando sus propias monedas y no necesariamente el dólar o el euro.  Este proceso, que ya venía gestándose desde hace algunos años, se acelero con la guerra de Ucrania y las sanciones contra Rusia.  México debe mirar hacia allá. Quizá estamos presenciando un “momento estelar de la humanidad”, cuando una parte de ella decide abandonar la barbarie económica y financiera, llamada “globalización” o “neo liberalismo” e iniciar un nuevo renacimiento.